viernes, febrero 8

Ghost in the Shell: Stand Alone Complex PSP


La mayor Motoko Kusanagi y sus compañeros de la Sección 9 llegan a PSP en un shooter que nos mete de lleno en la lucha antiterrorista. Equipa bien tu tachikoma, hazte con tus mejores armas y prepárate para acabar con cuanto enemigo salga a tu paso.

Nota MeriStation - 6 - Correcto

Por: Ramón Méndez González

La espectacular obra de Masamune Shirow, Ghost in the Shell, vuelve una vez más al mundo de los videojuegos, con un título basado en la serie de animación que triunfó en Japón y que actualmente emite, a horas un tanto intempestivas, el nuevo canal Cuatro en nuestro país: Stand Alone Complex. Después de haber visto la luz una entrega para PlayStation 2, llega ahora su correspondiente versión para la nueva portátil de Sony.

Ghost in the Shell nos sumerge en un universo de complicada evolución tecnológica donde el terrorismo y el crimen siguen estando a la orden del día, pero adecuados a las nuevas armas y tecnologías. Del mismo modo, los defensores de la ley cuentan con las últimas novedades para combatir el crimen. Esto incluye a la mayor Motoko Kusanagi, una ciborg de última generación, y la Sección 9 para la que trabaja.

Es el año 2030 A.D. El Departamento Administrativo de la Agencia de Seguridad de la Policía Nacional tiene en su haber un documento sobre Takashi Michiba. Este informe, catalogado como H-88, va a ser desclasificado pronto. Sin embargo, hay alguien interesado en que no sea publicado, por lo que empiezan a sucederse una serie de ataques terroristas que intentan evitar que el informe H-88 vea la luz.

Bajo este argumento basado en Stand Alone Complex, nos encontramos con un shooter en primera persona que disfruta de un guión interesante, aunque recargado de vocabulario técnico, en el que, como cabe suponer, deberemos acabar con la amenaza terrorista y defender los intereses de nuestro gobierno. Para tal fin, contaremos con cuatro de los miembros de la Sección 9: Motoko, Saito, Batou y Togusa.

Para cumplir nuestro objetivo, el juego, como buen shooter, nos ofrece la posibilidad de acabar con cuanto enemigo aparezca en pantalla gracias a la ayuda de las armas más pesadas y sofisticadas del momento. Los enemigos no se limitarán a ser humanos, sino que los terroristas también gozan de cyborgs entre sus filas, aunque no por ello deberemos hacer distinciones a la hora de limpiar los escenarios.

+Estructura del juego+
Ghost in the Shell: Stand Alone Complex está compuesto de seis capítulos, cada uno de los cuales se subdivide en tres o cuatro misiones. Estas misiones no sólo se reducen a acabar con todos los enemigos que aparecen en pantalla, sino que en algunas de ellas deberemos cumplir ciertas misiones como proteger a un personaje importante o secuestrar a un oficial para interrogarle y obtener información.

A pesar de todo, ninguna de las misiones que componen el juego es particularmente larga, y de hecho, las primeras son extremadamente fáciles, en parte para facilitar la toma de contacto con el juego, lo que se refleja en que se puede llegar a la mitad del juego en unos minutos sin dificultad. No obstante, las últimas misiones son bastante más complicadas.

Sin embargo, el principal enemigo del jugador será la mala jugabilidad del título, y gran parte de los problemas que se pueden tener a lo largo del cortísimo modo historia son debidos al deficiente control del que hace gala el título. Hay cuatro tipos de sistema de control a seleccionar, aunque en la práctica todos resultan igual de incómodos por el complicado sistema de juego.

Debemos mirar a nuestro alrededor y apuntar con los cuatro botones primarios, utilizando el analógico para movernos, algo que en la práctica resulta demasiado impreciso y nada práctico, sobre todo debido a la extremada sensibilidad de los botones, que nos provocará ir a golpecitos intentando apuntar de manera acertada a nuestro objetivo. Por fortuna, muchas armas vienen con un sistema de fijar objetivo que, aunque no sea el ideal, nos librará de muchos quebraderos de cabeza.

Un fallo importante en este aspecto es que nada nos avisará de si estamos acertando a nuestro objetivo, de modo que sólo sabremos que acabamos con ellos cuando sus cuerpos caen sin vida. Del mismo modo, tampoco se nos avisa de cuándo recibimos daños más allá de nuestra barra de vida decreciendo, lo que obliga al jugador a estar pendiente de esta cada vez que oiga sonido de disparos.

Los tachikoma
Los aficionados a la obra de Shirow conocerán bien a estos pequeños amigos mecánicos. Los tachikoma son unos tanques autónomos que podremos llevar con nosotros y darles órdenes de movimiento y ataque. Serán una ayuda bastante importante a la hora de cumplir gran parte de nuestras misiones, aunque a pesar de poder dejar que el tachikoma se ocupe de todo, deberemos velar por su vida, pues si lo destruyen, deberemos volver a empezar la misión.

Los tachikoma pueden llevar hasta cinco armas, y como pueden moverse y atacar por su cuenta, sin esperar nuestras órdenes, son un compañero ideal para acabar con las multitudes y cubrir nuestras espaldas. Es posible también controlar directamente al tachikoma, aparte de darle órdenes, aunque no tiene demasiado sentido hacerlo más allá de la curiosidad por controlarlos, pues se desenvuelven mejor solos.

+Armamento+
Antes de cada misión, se podrán asignar tres armas al personaje (aparte de las cinco ya mencionadas del tachikoma). La elección de las armas es totalmente libre, y se pueden repetir, aunque la posibilidad de quedarse sin munición si no se hace una selección equilibrada sea bastante alta. A pesar de ello, se peden recoger las armas que dejan caer los enemigos.

Las armas de los tachikoma son algo más especializadas, y hay algunas que sólo se pueden equipar en lugares determinados del mismo. Estas armas suelen ser más poderosas y especializadas que las de los personajes normales, y se pueden llevar, aparte de armas, munición y kits de reparación. El equilibrio en el armamento tiene que realizarse a la perfección entre el personaje y el tachikoma para poder solventar sin problemas las misiones.

A pesar de que hay más de cincuenta armas distintas en el juego, la gran mayoría se parecen demasiado entre sí, siendo en su mayoría metralletas y pistolas, que no se diferencian lo suficiente como para que se mereciesen la distinción en el juego, sobre todo a la hora de usarlas durante las misiones, donde ni siquiera los efectos visuales y sonoros de las armas son especialmente llamativos.

+Apartado técnico+
Gráficamente, GITS: SAC resulta poco atractivo. Los escenarios se repiten hasta la saciedad, ya que se visitarán una y otra vez, por lo que estaremos siempre viendo aparecer las mismas cajas, los mismos barriles y las mismas paredes. Además, tampoco están demasiado detallados, y las texturas son bastante pobres. Los personajes parecen estar bien detallados, pero sus animaciones dejan mucho que desear.

El apartado sonoro también resulta un poco desolador, aunque tiene sus puntos buenos, como una banda sonora basada en melodías techno que concuerda a la perfección con la ambientación del título, o el doblaje de los personajes (los mismos del anime). Sin embargo, contrasta con unos efectos sonoros desastrosos, como el de las armas antes mencionado, o las explosiones que son como un lejano rumor poco convincente. Esto juega en contra de la capacidad de inmersión del título.

En el apartado jugable, nos encontramos con el ya mencionado deficiente sistema de control, y con un modo historia corto y repetitivo. Sin embargo, cabe comentar la existencia de un modo multijugador para hasta seis jugadores que se pueden enfrentar en un deathmatch. Hay ocho mapas a disposición para este modo, aunque algunos limitados sólo a los tachikomas, y los jugadores deben elegir todos o tachikomas o personajes normales.

Estos niveles son bastante pequeños, por lo que la acción se reduce a comenzar a disparar como locos hasta que se acabe la ronda. Todos los defectos del modo normal se repiten en este modo multijugador, aunque si cabe las animaciones resultan algo inferiores. Aunque deja bastante que desear también, la diversión enfrentándose contra amigos aficionados a GITS siempre es un aliciente extra.

+Conclusión+
Ghost in the Shell: Stand Alone Complex es un juego bastante regular en general. El sistema de control juega bastante en su contra, pues lo convierte en un título bastante injugable cuando no debería ser así. El variado arsenal no lo es tanto observado de cerca, y los niveles se repiten en exceso, resultando aburrido volver a visitar otra vez las mismas estancias.

No obstante, los aficionados al anime, se encontrarán con un acabado artístico que será de su agrado. Además, el controlar a los personajes de la Sección 9 y a los siempre carismáticos tachikomas es todo un aliciente, así como desbloquear algunos extras dedicados a los seguidores. Serán estos los que le perdonen a este juego sus defectos, ya que su atención se centrará en lo bueno que tiene para ofrecerles.


Lo mejor
- El acabado artístico
- Los tachikomas y sus puntos de humor
- La banda sonora y el trabajo de doblaje

Lo peor
- Controles imprecisos y complicados
- Los efectos sonoros
- Modo historia demasiado corto y multijugador aburrido.

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